Cuando la marca personal te cierra las puertas para trabajar en Politico

“Either Trump is f[—]ing his daughter or he’s shirking nepotism laws. Which is worse?”.

Esta reflexión en voz alta, sin digerir, suscitó el despido de la periodista Julia Ioffe de Politico, donde colaboraba como columnista de opinión. Insinuar que el presidente de los Estados Unidos podría mantener relaciones sexuales con su hija no agradó a los editores del pure player, que justificaron la drástica decisión con esta nota:

De nada sirvió que Ioffe borrase el mensaje poco después de escribirlo y pidiera disculpas porque se le calentara la boca. Un mes antes Politico se enfrentaba a otro episodio similar: uno de sus editores, Michael Hirsh, cesaba tras publicar las direcciones del líder supremacista blanco Richard B. Spencer. “Stop whining about Richard B. Spencer, Nazi, and exercise your rights as decent Americans,” escribió Hirsch en su Facebook. “Here are his two addresses.” El mensaje, igual que el de Ioffe fue borrado, pero queda la captura de pantalla que hicieron algunas webs.

Poco después del cese otro de los editores del medio, Carrie Budoff, enviaba a la plantilla el siguiente mensaje:

“The power of our work comes from independent reporting — a power that is diluted if we are seen as losing detachment or cheerleading for any type of agenda. These are passionate times in our politics, and we share the revulsion when our journalists and their work are subject to unfair attacks. We will by all means defend that work and our rights as journalists, but in doing so we won’t surrender professionalism. Lamentably, we have seen too many occasions of late in which posts on social media came close to a line or went over.”

Los dos mensajes de Politico defienden tres cuestiones básicas, recogidas en cualquier guía de buenas prácticas en redes sociales y que suscribiría cualquier persona con sentido común –que ya se sabe que es el menos común de los sentidos–:
1. Los periodistas de Politico representan al medio
2. Politico tiene fuerza por su periodismo independiente
3. Las opiniones gratuitas no tienen cabida porque no tienen valor añadido -y aún menos es aceptable hacer de cheerleader de una causa en concreto

En una reunión de trabajo reciente Politico explicaba que dejan de contratar docenas de personas por sus mensajes tóxicos en Twitter, y añadía que la red de microblogging se ha convertido en una maravillosa plataforma para conocer el potencial de posibles candidatos. Cuando hablamos de marca personal acostumbramos a fijarnos en los casos de éxito, pero a menudo olvidamos que una mala gestión de la propia visibilidad en medios sociales puede resultar contraproducente.

“En Internet no existe atención suficiente para atender al pudoroso, al introvertido, al discreto, al diamante en bruto”, escribió quien fundó y dirigió Verne, la periodista Delia Rodríguez. El entorno digital premia al constante, tenga más o menos talento. El bloguero o el tuitero que se exhibe día a día es quien recibe nuestra atención. La repetición es una técnica sencilla, pero eficaz que se utiliza en publicidad para crear conciencia de identidad y memoria en el cliente. Nuestro cerebro está programado para premiar la familiaridad, y los algoritmos de buscadores y redes funcionan por igual.

Estos días tan apasionantes en Catalunya, por favor, piénsenlo dos veces antes de tuitear. Es por el bien de mi TL y de su reputación digital.

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Después del éxito de #Manuel, los hilos llegan al #periodismo

El dibujante y realizador Manuel Bartual ha revolucionado la ficción este fin de semana al relatar, en directo a través de Twitter, los extraños sucesos que le estaban ocurriendo durante las vacaciones. La única regla que se impuso a sí mismo: contarlo todo desde su dispositivo móvil. El experimento le ha reportado más de 400.000 seguidores en la red de microblogging, que bien seguro sabrá cómo sacar partido, y le ha llevado a ser trending topic durante el fin de semana. Dicen los entendidos que el éxito de Bartual se encuentra, no tanto en la historia que ha narrado, sino en cómo la ha narrado. E aquí otro hilo dónde hablan los entendidos:

Fruto de esta tendencia, los medios de comunicación empiezan a experimentar con los hilos. E aquí dos tendencias. La primera, de @elmundoes, que relata la confusión entre los japoneses tras la alerta del ataque norcoreano, ofrece toda la información (al estilo Bartual) en la red de microblogging.

El usuario no tiene que abandonar la plataforma para conocer los detalles de la información, lo que representa una ventaja para el usuario. Es cómodo obtener toda la información sin hacer un solo clic. Sin embargo, al no ofrecer enlaces a la web, no reporta tráfico al medio, imprescindible para negociar y captar anunciantes, es decir, monetizar el digital.

Un segundo ejemplo lo ofrece la revista @ElTemps_cat, que aprovechando la comparecencia del presidente Mariano Rajoy por la presunta financiación irregular de los populares, ha recopilado en forma de hilo los artículos publicados en el medio sobre la corrupción del partido. En este caso, los mensajes llevaban enlaces al medio e iban acompañados por el hashtag #GÜRTELisComing.

La periodista Patrícia Ventura recuerda que uno de los primeros medios en utilizar hilos en el contexto periodístico fue la BBC para cubrir las noticias de última hora.

¿Hilos con o sin enlaces?, he ahí la cuestión. Los profesionales del social media entendemos las redes sociales como vehículos de tráfico a la página web. ¿Son los hilos sin enlaces una moda pasajera o una tendencia que ha venido para quedarse? Solo el tiempo dirá. Por el momento, abro el debate.

10 creencias que los periodistas deben superar

1. Yo sólo sé escribir.

2. La fotografía no me interesa.

3. El diseño no es importante.

4. De las redes sociales debe ocuparse el departamento de marketing.

5. La parte de negocio no me interesa. No tengo ni idea, ni quiero aprender.

6. ¡No tengo tiempo de interactauar con los usuarios en redes sociales!

7. El periodista es un intelectual. ¡Hablar con los usuarios de Twitter es una pérdida de tiempo! 
(frase extraída de una redacción belga) 

8. Internet es sólo un canal de distribución. 

9. “¿La noticia ya no es un producto acabado?”, ¿qué quieres decir con esto?

10. Hay que perseguir una audiencia masiva.

¿Nos aíslan las redes sociales?

Ver sólo lo que quiere ver, escuchar sólo lo que quiere oír, leer sólo lo que quiere leer. En el ciberespacio, ya existe la capacidad de filtrar todos los contenidos en función de nuestras preferencias, gustos y creencias. Existe una pequeña comunidad alrededor de cualquier cosa que uno pueda imaginar. Tal grado de personalización permite, por ejemplo, seguir la información deportiva que concierne al equipo de futbol del que eres seguidor, leer en los periódicos tan sólo acerca de los temas que te interesan, conocer el ideario del partido político al que votas, escuchar sólo las opiniones con las que estás de acuerdo.

La democracia depende de experiencias compartidas y requiere que los ciudadanos estén expuestos a temas e ideas contrarias a las propias. Los medios de comunicación tradicionales tienen entre sus principales funciones ayudar a crear una cultura compartida, pero a medida que su papel disminuye y la personalización de nuestra dieta informativa digital aumenta, la sociedad corre el riesgo de fragmentarse. Las comunidades compartidas están en riesgo de extinción. En su lugar surgirán sólo ecos más fuertes y cada vez más extremos de nuestras propias voces, nuestras propias opiniones.

¿Es bueno para la democracia? ¿Las redes sociales nos aíslan en burbujas independientes o nos hacen mejores conocedores de la sociedad en la que vivimos, pues las diferentes comunidades constituyen una realidad más diversa y plural? ¿Cómo conseguir que los usuarios lean, escuchen y vean, informaciones y opiniones opuestas a las propias?

Materiales para el debate
PARISER, E. “Cuidado con la ‘burbuja de filtros’ en la red”. TEDTalks, marzo de 2011.
PUJOL, F. “Posverdad, propaganda de toda la vida”,
en smreputationmetrics.wordpress.com, 22 de noviembre de 2016.
DE QUEROL, R. “Zygmunt Bauman: Las redes sociales son una trampa”,
en http://www.elpais.com, 9 de enero de 2016.
SALVATIERRA, I. “Què és la bombolla de filtres i per què Obama n’ha alertat en el seu comiat”, en http://www.ara.cat, 11 de enero de 2017.
DEL FRESNO, M. “Cómo investigar la reputación online en los medios sociales de la web 2.0”,
en EVOCA Cuadernos de Comunicación, http://evocaimagen.com, julio de 2011.
ESPÍRITUSANTO, O. “Participación y periodismo ciudadano”,
en EVOCA Cuadernos de Comunicación, http://evocaimagen.com, julio de 2009.
GUTIÉRREZ-RUBÍ, A. “Facebook o Facebook”,
en http://www.elperiodico.es, 3 de diciembre de 2016.
MAÑANA, C. “La Red adoctrina con su propio credo, si usted se deja”,
en http://www.elpais.com, 21 de agosto de 2011.

El valor dels valors

* Article publicat a La Revista de Blanquerna-Universitat Ramon Llull gener de 2017.

En els darrers anys, institucions i empreses de signe molt divers, des de l’àmbit esportiu fins a entitats no governamentals, passant pels partits polítics i les organitzacions industrials, mostren un creixent interès per l’elaboració de codis d’ètica. La necessitat de crear credibilitat en un entorn social presidit per la crisi de confiança envers les institucions; la voluntat d’establir unes maneres de fer i d’actuar acceptades entre els diferents agents involucrats en el desenvolupament d’una professió; i la preocupació per la qualitat i l’excel·lència de moltes organitzacions són algunes de les causes que expliquen aquesta tendència. Hi ha estudis que demostren que les institucions i empreses ètiques tenen bona reputació el que els fa ampliar les seves quotes de mercat. Tot i així, també hi ha nombrosos exemples que demostren que un comportament poc o gens exemplar no passa factura. En un moment en què la classe política està tan assenyalada, no caldria fer una mirada més ampla? On comença la corrupció? Som ètics en el nostre dia a dia i en la nostra professió?

Actualment a Espanya hi ha més de 1.700 causes judicials obertes per corrupció política i cinc cents càrrecs electes estan imputats, segons recollia la revista Valors el febrer de 2015. La corrupció política és la causa que més preocupa els espanyols després de l’atur, apunta el darrer baròmetre del CIS, però la corrupció no és un fenomen circumscrit a la classe política. Fa uns mesos, Volkswagen reconeixia que els seus motors dièsel emetien quaranta vegades més d’òxid de nitrogen del que estava permès per llei, al temps que la seva responsabilitat social corporativa apel·lava “al compromís de la marca amb la sostenibilitat i el respecte al medi ambient”, tal i com es llegeix a la pàgina web de l’empresa. Per la seva banda, Inditex, la multinacional del sector de la moda amb més facturació del món, admetia que havia detectat persones refugiades procedents de Síria treballant en situació irregular per un dels seus proveïdors a Turquia. Un reportatge de la cadena pública britànica BBC havia destapat l’escàndol dies abans. A petita escala hi ha també moltes corrupteles: professionals que accepten determinats regals per part d’algun dels seus proveïdors, d’altres que intenten treure profit dels seus contactes i alguns que miren d’evitar pagar els impostos que els pertoquen o fan altre tipus d’estafa fiscal.

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¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?

* Notas del libro de Nicholas Carr Superficiales, ¿qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, publicado por Taurus, 2011.

Como ventana al mundo y a nosotros mismos, un medio popular moldea lo que vemos y cómo lo vemos -y con el tiempo, si lo usamos lo suficiente, nos cambia, como individuos y como sociedad-.” [p. 15]

“Como sugería McLuhan, no son sólo canales de información. Proporcionan la materia del pensamiento, pero también modelan el proceso del pensamiento. Y lo que parece estar haciendo la Web es debilitar mi capacidad de concentración y contemplación. Esté online o no, mi mente espera ahora absorber información en la manera en la que la distribuye la Web: en un flujo veloz de partículas. En el pasado fui un buzo en un mar de palabras. Ahora me deslizo por la superficie como un tipo sobre una moto acuática“. [p. 19]

“Un medio nuevo nunca es una adicción a otro viejo -escribió McLuhan en comprender los medios de comunicación- ni deja al viejo nunca en paz. No deja de oprimirlo hasta forzarlo a una nueva forma y posición. Esta observación se nos antoja particularmente cierta hoy. Los medios tradicionales, incluso los electrónicos, están siendo remodelados y reposicionados en su transición a la distribución en línea. Cuando la Red absorbe un medio, lo recrea a su imagen y semejanza. No se limita a disolverle la forma física; también le inyecta hiperenlaces en el contenido, lo fragmenta en secciones aptas para las búsquedas y rodea su contenido con el de todos los demás medios que ha absorbido. Todos estos cambios en la forma del contenido modifican también el modo en que usamos, experimentamos e incluso comprendemos el contenido”. [p. 114]

“Nos gusta ser capaces de pasar de leer a escuchar o ver sin tener que levantarnos a encender otro aparato ni buscar en una pila de revistas o discos. Nos gusta poder encontrar y ser transportados de inmediato a los datos que buscamos sin tener que revisar un montón de cosas ajenas a la materia. Nos gusta estar en contacto con amigos, familiares y colegas. Nos gusta sentirnos conectados y odiamos sentirnos desconectados. Internet no cambia nuestros hábitos intelectuales en contra de nuestra voluntad. Pero cambiarlos, los cambia”. [p. 116]

Una vez que nuestras mentes se han adaptado a este puzle que es el contenido web, las empresas mediáticas han tenido que adaptarse a las nuevas expectativas de su público. Muchos productores están acortando sus contenidos para adaptarse a la capacidad de atención más corta que caracteriza a los consumidores en línea, así como para mejorar su clasificación en los motores de búsqueda“. [p. 119]

¿Debe existir el derecho al olvido?

El derecho a la intimidad, recogido en el artículo 18 de la Constitución Española, reza en el punto 4: “La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos”.

La memoria de Internet, a diferencia de la memoria humana, perdura para siempre. Y es por ello que las nuevas tecnologías de la información hacen necesario redefinir la naturaleza y alcance de dicha protección. En la actualidad es muy difícil alejarse de la imagen que los motores de búsqueda ofrecen de una persona o una empresa. Des de alguien que hizo un comentario desafortunado hasta quien cometió un delito, pero que ya ha sido sancionado por lo que hizo, tiene mayores dificultades para ser reinsertado en el entorno digital que en el analógico. Los casos de Guillermo Zapata y Sergi Guardiola son dos de los más actuales. El de Mario Costejà consiguió que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) reconociera, en 2014 por primera vez, el denominado “derecho al olvido” en Internet: el derecho a que se elimine de los buscadores una información personal antigua que perjudica a un individuo. Internet tiene memoria, internet no olvida.

El ‘derecho al olvido’ hace referencia al derecho a impedir la difusión de información personal a través de internet cuando la información es obsoleta o ya no tiene relevancia ni interés público, aunque la publicación original sea legítima. El derecho al olvido es una singularidad específica del derecho a la intimidad. Es decir, vela, vigila, para que nuestros datos no sean compartidos para siempre en los entornos digitales. Borrar la huella digital, sin embargo, no es tare fácil. El caso Costejà o el de la gimnasta Marta Bobo son dos ejemplos.

¿Es justo que un nombre quede ligado para siempre a un error que se cometió en el pasado? ¿Debe existir el derecho al olvido en internet? ¿Debería ser un derecho básico de cualquier ciudadano?

Materiales para el debate

Peirano, M., 2015. “¿Por qué me vigilan si no soy nadie?” TEDxMadrid
Rodríguez de las Heras, T., 2016. “El derecho al olvido” TEDxValencia
Cuesta, A., 2017. “Tot el que Google sap de nosaltres“, en ara.cat
El Confidencial, 2016 “Opaco y burocrático: la realidad del derecho al olvido en la UE dos años después“, en elconfidencial.com.
Romero, P., 2014. “Mario Costeja frente a Google: ‘Yo defendí la libertad de expresión recibiendo hostias de los grises’”, en elmundo.es
Dans, E. 2016. “La herencia envenenada del derecho al olvido“, en enriquedans.com
Pérez Oliva, M., 2011. “Un nuevo desafío: el derecho al olvido”, en elpais.com
Vasconcellos, E., 2017. “La vida pasada que se vuelve presente”, en jotdown.es
Dans, E., 2012. “Sobre vidas digitales y gomas de borrar“, en enriquedans.com
Moltó, I., 2016. Guía de Google sobre el derecho al olvido, en derechoalolvido.eu
Agencia Española de Protección de datos, Derecho al olvido.
Mundo Hacker, 2016. Los nuevos CSI digitales. Programa de TV emitido en La 2.
Documentos TV, 2013. Ojo con tus datos. Programa de TV emitido en La 2.